| Terruño |
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![]() Definición:
1.- Viña o zona con caracteres peculiares que dan personalidad a los vinos producidos en ella.
Ejemplo de uso: Vinos de terruño, con identidad propia y diferenciada, con un trabajo natural y cuidado desde el viñedo y una vinificación por parcelas, elaborados en ... Definir el término terruño o “terroir” no es fácil, es un concepto muy amplio y complejo que pertenece a la cultura vinícola y a las tradiciones de cada zona elaboradora, donde el factor humano resulta determinante. Quizás podríamos definirlo, aún a riesgo de ser poco científicos, como un espacio concreto influenciado por factores específicos como el clima, la situación y el tipo de suelo, que permite obtener un producto singular e identificable. El terruño siempre ha estado relacionado con la personalidad y calidad de los vinos, aunque es ahora cuando más se valora su importancia, no sólo como arma de lucha contra la salvaje incursión de los vinos nacidos de la globalización, sino para dar a entender que es precisamente en este espacio natural concreto y acotado dónde radica el principio del fin que se quiere conseguir. El hecho de que las mismas variedades vinificadas y envejecidas con las mismas técnicas en zonas geográficas diferentes den como resultado vinos distintos entre sí sólo se puede deber a la influencia salvadora del terruño, del terruño como escapulario contra el aburrimiento mortal. El terruño designa la interacción e interrelación de varios condicionantes que son los que le van a dar carácter, expresión y personalidad al vino, elementos como el clima, el suelo, las distintas variedades y la intervención del viticultor. Los variopintos tipos de suelo son un factor de influencia decisiva en las características y cualidades del vino: no es lo mismo un terruño pedregoso que uno arenoso, de grava, arcilloso, calizo, de aluvión, pizarroso, arcilloso-calcáreo, silíceo... En cada uno de estos suelos la viña crece, se desarrolla y se alimenta con distintos nutrientes. Cada uva se comporta de manera distinta, dependiendo del tipo de terruño en el que se ubique. El viticultor tiene, además, en sus manos decisiones claves para configurar el carácter del terruño: la elección de parcela, clones y portainjertos, variedad, tipo de poda o sistema de conducción, rendimientos, labores que se realizan en el suelo, tipo de vinificación.. El terruño es el diálogo que existe entre la planta, la tierra, la naturaleza y el hombre. Es el causante primordial de la diversidad en los vinos y su razón de ser. El fin último es lograr que el vino refleje la máxima expresión del suelo. Vinos únicos, con aromas y sabores que recuerden en cada trago al terruño que les dio la vida. (Fuente: Jaime Sanz, 7 de Copas, vinoaldia.com) Clima del terruño patagónico: Sus características juegan un rol fundamental para ubicar a la zona como productora de uvas y vinos finos. El clima del lugar no difiere en las grandes variables del Alto Valle de Río Negro, con algunas particularidades que lo ubican en una condición de privilegio para la producción de vides por cuanto presenta un mes de Agosto más frío y a partir de mediados de septiembre su tendencia es la de tener temperaturas más altas, por lo tanto el riesgo de heladas se atenúa.
La región posee condiciones ideales para una maduración lenta y prolongada de las uvas, obteniendo una armónica relación entre azúcares y acidez y una buena cantidad de sustancias aromáticas, con excelente coloración lo que permite, la obtención de caldos de calidad y un buen aspecto visual de los racimos. Estas condiciones se producen con inviernos fríos y veranos calurosos durante el día y frescos en la noche. Los otoños son de gran luminosidad, frescos y secos siendo ideales para que las uvas expresen al momento de la cosecha sus mejores características. El clima es templado, continental desértico con temp. máx. medias de 22,2°C y mín. Medias de 6 C, con medias anuales de 15 C y heliofanía efectiva media del período vegetativo de 2.014 horas, las precipitaciones pluviales son escasas, del orden de 197,70 mm./año. Los vientos son frecuentes y de intensidad lo que plantea la necesidad de cortinas rompevientos artificiales en la primer etapa del cultivo y permanentes con álamos durante su vida útil. Esta condición asociada con la baja precipitación anual y la escasa humedad relativa son factores limitantes en el desarrollo de enfermedades fúngicas y favorecen la producción de uva y vinos con bajos residuos de pesticidas.
Temperatura Máxima Anual Registrada: 40,0 ºC (Enero)
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