Beneficios de comer sano

Una alimentación sana es la base para disfrutar de un buen estado de salud. La alimentación es un proceso que nos acompaña a lo largo de la vida, a través del cual obtenemos los nutrientes y la energía que permiten cubrir los requerimientos del organismo.

Dado que ningún alimento por sí solo permite cubrirlos, hay que comer de manera equilibrada y variada, potenciando preferentemente los alimentos más característicos de la dieta mediterránea, y con moderación, aportando los nutrientes adecuados a las necesidades de cada persona según la edad, el sexo, la talla y el nivel de actividad física que hace.

Come bien y evita el sobrepeso

Una mala dieta favorece el sobrepeso y en consecuencia la espalda se puede ver afectada puesto que tiene que soportar más carga y se puede generar dolor. Además, la higiene postural es más difícil de llevar a cabo y a menudo se adoptan posturas erróneas que a la larga comportan lumbalgias y dorsalgias.

Del mismo modo hay que indicar que un déficit de peso por una mala dieta o por una ingesta insuficiente de nutrientes puede suponer dolores por falta de fuerza en las estructuras óseas y en la musculatura para llevar a cabo las actividades del día a día y el apoyo del propio cuerpo.

El poder de las vitaminas

Si nos fijamos en las vitaminas más importantes, veremos que los alimentos que comemos las contienen, por lo tanto, son una garantía de comer sano.

  • Vitamina A: es antioxidante y fortalece el sistema inmunitario; la introducimos al cuerpo cuando comemos hígado, yema de huevo, zanahoria, espinacas, brécol, albaricoque o melón.
  • Vitamina D: regula los metabolismos del calcio y el fósforo, es responsable del fortalecimiento de los huesos y los dientes; la encontramos en el hígado, la yema de huevo y el germen de trigo, se produce a la piel cuando tomamos el solo.
  • Vitamina E: es antioxidante, estabilizadora de las membranas celulares y actúa como protectora de los ácidos grasos, es preventiva de los trastornos cardiovasculares y neurológicos; se encuentra en las legumbres verdes, cacahuetes, coco, nabos, apio, espinacas, yema de huevo y en los cereales integrales.
  • Vitamina K: necesaria para ayudar a coagular la sangre; la ingerimos cuando comemos espinacas, coles, tomates, guisantes y el hígado.
  • Vitamina C: es antiséptica y se obtiene de las frutas cítricas, kiwi, coliflor, tomate, acelgas, pimientos y perejil.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *